Efectivamente, aunque en nuestra tierra, el agua hacía falta, y en enero y febrero, cayó abundantemente y de forma correcta, ¡ya hacía falta! la presencia del sol, y su inestimable ayuda para el secado natural de nuestros tapones.
Sin pérdida de tiempo, 62 envases, con más de 1,5 millones de tapones, estarán desde la salida del sol y hasta poco antes de que se ponga en nuestro patio, como se muestra en la foto.
Son los riesgos y las ventajas de querer seguir haciendo nuestro trabajo, tal y como decimos.

